Espíritu libre
 

Pasión, amor, creatividad, sueños y poesía. Una mente democrática capaz de crear exprimidores, lámparas, candeleros, sillas y canillas, así como motos, barcos y naves espaciales.

Dijo muchas veces que no es un diseñador ni un artista. ¿Pero cómo definiría a una persona que con las creaciones de su mente puede cambiar la vida de los otros?

Primero, soy un ciudadano responsable. Segundo, un hombre común que trata de preservar lo que ya existe y servir a su comunidad. Y tercero, soy un creador, como todos deben ser, porque la creatividad no es sólo para los artistas, la creatividad tiene que ser para todos. El creador trata de traer nuevos puntos de vista, ideas y visiones para que luego la gente opte si eso le parece interesante o no.

También está interesado en la política. ¿Cree que los políticos tendrían que utilizar mejor su creatividad para brindar soluciones a los problemas actuales de las sociedades? Tal vez deberían pensar más como diseñadores.

No lo sé, pero muchos políticos olvidan cuál es su trabajo y sólo tratan de alcanzar el poder y conservarlo. Lo mejor sería que aprendieran y entendieran la forma de pensar de un científico. Si mezclás ciencia, filosofía y poesía obtendrás una posición correcta para pensar. Nunca vi ni leí sobre un político que esté en ese nivel de pensamiento frente a la sociedad. Hay que ver lo que fue Venecia, en Italia, durante el Renacimiento. Los famosos hitos de la ciudad fueron los científicos, los artistas y escritores, y fue una de las ciudades más poderosas de Europa en ese tiempo.

Los sueños son la fuente de su inspiración y creatividad. ¿Por eso sus diseños son algunas veces tan controversiales?

El creador siempre debe traer algo nuevo. Si piensa que el producto no merece existir, está perdiendo su tiempo, el de la gente y su energía en transformar la materia. Una manera de sorprender es ser controversial. Es bueno cuando la gente dice ah, ¿qué es esto? Y cuando después de la sorpresa dice wau, lo amo. Y termina con un oh Dios, es nuevo. No digo que haya que ser controversial por ser controversial, eso es estúpido, pero si algo es controversial, es un buen síntoma.

Tiene varios proyectos en la Argentina, ¿qué piensa del estilo de vida de los argentinos?

Los argentinos alcanzaron uno de los mix más interesantes. Italianos, franceses, ingleses y gente local. Eso siempre es bueno. Los argentinos son locura, pasión, sexo, sueños, poesía y creatividad. Eso es suficiente, es perfecto para mí. No necesito nada más.

No va al cine, no mira televisión, no lee revistas, odia salir de vacaciones y viajar en avión. ¿Cómo hace para conocer las necesidades cotidianas de las personas?

Una buena manera de ser creativo es ser libre: trabajar solo, tener una visión propia y soñar. Si sueño, puedo servir a la comunidad, no sólo para dar un shock, sino como un servicio. Puedo soñar una idea y adaptarla a la vida de las personas. Eso se logra manteniéndose enfocado en uno mismo, cuando se lee buena literatura y mucha ciencia.

Desde hace un tiempo alerta sobre el fin de la civilización. ¿Hay algo que podamos hacer para detener esa tendencia? ¿Necesitamos más diseño democrático?

No, lo que necesitamos es más democracia (risas). Estamos obligados a desarrollarnos, pero eso puede ser negativo para la naturaleza. Por eso el gran desafío es buscar la fórmula de un desarrollo positivo. Debemos buscar soluciones en los próximos años.

Trabajó con Steve Jobs, fundador de Apple. ¿Qué puede decir de él? ¿Tenía una visión similar a la de Ud. respecto del impacto que deben tener las creaciones en la evolución de la humanidad?

Del éxito de Steve aprendí una sola palabra. Antes de que muriera, le pregunté: ¿Cuál es tu última palabra? Y me contestó: Honestidad. Estoy de acuerdo con eso, es la única forma de hacer cualquier cosa. Para crear en esta vida, en una sociedad donde todos hacen lo que quieren, la honestidad es algo que hay que perfeccionar, un signo del trabajo.